Para el amor hace falta tratar primero con nosotros mismos


A medida que nos hacemos adultos vamos complejizando nuestras elecciones; vamos teniendo en claro que nos gusta y que no del sexo opuesto, que estamos dispuestos a negociar, que temas son prioritarios y cuáles no. Igualmente nuestras mañas aumentan, ya no somos tan tolerantes o pacientes, hemos tenido un largo camino para estar solos y compartir solo con nosotros mismos

;tener nuestros espacios, ocupar el lugar de la cama que queramos, comprar los adornos que nos gusten, llenar la heladera con lo que se nos antoje, acostarnos y ver en la Tv solo lo que nos interese.

La llegada de otro a nuestras vidas trae consigo cambios en todos estos aspectos planteados, ya no convivimos con nosotros mismos, ahora hay otro a quien debemos escuchar, tomar en cuenta, incluir y con quién debemos negociar.

Este es quizás el punto más difícil de superar para quienes han permanecido solteros durante un largo periodo de tiempo: hay una dualidad entre querer encontrar pareja y estabilizarse junto a alguien y por otro lado, se teme que esto ocurra por todo lo que deberá cambiar cuando llegue el momento. Nos debatimos entre querer seguir como estamos pese a la soledad o hacer negociaciones con otro para poder estar en pareja. Ninguna de las dos aprese ser la correcta; en ambas hay sacrificios y no sabemos si podremos superarlos.

Conseguir lo que queremos no es fácil, a veces pensamos que es solo chasquear con las manos para que la vida que queremos aparezca ante nuestros ojos; pero la realidad es otra; crear la vida que soñamos implica trabajar para que ello suceda; implica enfrentarnos al pasado, a temores, a mañas personales, a temperamentos propios, a fantasmas. Conlleva dedicación, tiempo y sobretodo voluntad. Implica estar con una actitud receptiva y positiva; mirar el vaso semi vacío, aprender a estar con otro, a compartir, a negociar, a ceder y a escuchar.

Por eso cuando nos dicen que lo difícil no es tanto encontrar a alguien sino hacer que la relación se mantenga en el tiempo es muy cierto. Se requiere de un riego diario, de cultivar constantemente y de construir, aún cuando pareciera que la tormenta llega amenazando con destruirlo todo. Requiere confiar, apostar, animarse y saber lo que queremos y haca done vamos en dicha relación.

Licenciada Orit Vaisman Bacall
Matrícula Nro. 64563
psicologiaytratamientointegral@gmail.com

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