No Sé De Qué Hablar Con El Sexo Opuesto

No Sé De Qué Hablar Con El Sexo Opuesto

Mi nombre es Carla y tengo 30 años, siempre me he preguntado cómo hacen otras chicas para hablar tan libremente con el sexo opuesto, para estar tan relajadas, naturales, encontrar siempre temas de donde no los hay, sonreír y parecer tan descontracturadas. Desde que tengo uso de razón me ha costado relacionarme con el sexo opuesto; y más aún si me gusta ese hombre que tengo en frente.

Cuando estoy en una situación en la que me atrae un chico enseguida me convierto en una persona torpe, insegura, dubitativa, se me cierra la garganta, mi mente se pone en blanco, empiezo a reírme como tonta incluso en situaciones en las que no da reírse y eso me pone aún más nerviosa.

Me doy vuelta y llega una mina bien producida, con toda su personalidad a flote, su carisma y encanto y en menos de un minuto ya tiene a mi chico entre sus brazos, están sonriendo juntos y se van yendo a tomar algo y después bueno, ya quedará en mi imaginación.

Es muy frustrante tener que pasar una y otra vez por lo mismo,  ver como no logro atraer al chico que me gusta y otra mujer en nada se lo lleva y lo consigue; me odio en situaciones así, siento que soy fea, que no valgo nada, que tiene razón en irse con otra porque seguramente en mí no iba a encontrar lo que buscaba.

Me siento mal por haberme arreglado tanto frente a espejo, por haber seleccionado una ropa hermosa para ese día, por haberme peinado sensualmente, bueno al menos para mí, por haberme tomado el trabajo de maquillarme y producirme, porque la final de cuentas vuelvo a cero, me pasa siempre lo mismo, no logro avanzar en este punto y ya estoy llegando a mi limite

¿Cómo se hace para sacar mi personalidad real cuando estoy frente al chico que me gusta? ¿Cómo logro no intimidarme? ¿Que debo hacer para ser yo misma?

  • Verte bien te hará sentir bien: luce como una diosa y te sentirás como tal, te dará fuerzas para sentirte atractiva cuando estés frente al chico que te gusta
  • Acompaña tu aspecto físico con una personalidad acorde a ello: si te vistes sensual o provocativa el chico esperará de ti una personalidad sensual y provocativa, una femme fatal que venga a volarle la cabeza; si te vistes con más recato es posible que el hombre espere una mujer recatada, tradicional, formal; si te vistes sexual y provocativa es posible que el hombre espere tener una noche alocada contigo. A lo que voy con este tip es que cuando vistes de determinada manera estas dando una señal al sexo opuesto y si esta señal no es acorde a la que intentas producir puede ser un problema para ti. Por ejemplo: si te vistes muy destapada y dando un aire de sensualidad pero cundo te acercas  a hablar resulta que eres una chica tímida, que no le gusta tener contacto físico con personas que recién conoce la persona que tienes en ente quedará muy confundida y no entenderá con quién está halando. Debes dar una imagen clara de ti.
  • Muéstrate cómo eres: uno de los mayores miedos que tienen las chicas o chicos cuando recién van a conocer a alguien que les gusta es que ellos también sean atractivos para el otro; entonces comienzan las dudas de si le gustarán o no al otro siendo como son; algunos entonces deciden empezar a inventar historias, otros se intimidan y no hablan, etc; lo importante es que te sientas segura de quien eres y te aceptes como tal; que permitas que el otro te conozca cómo eres y que luego decidan si quieren o no que suceda algo más.
  • Imagina que la persona que te atrae es tu amigo: imagina que hablas con un amigo, con alguien que usualmente te sentirías  a gusto y tranquila, así te quitas ese peso de encima cando piensas “ waw estoy en frente del chico que tanto me gusta” y pasas a pensar “ estoy hablando con un amigo” esto te permitirá relajar y tomarte la conversación desde otra postura.
  • Quitarle dramatismo y trascendentalidad: a veces nos tornamos muy dramáticos , y todo se vuelve de vida o muerte: me habla o no me habla, le gusto o no le gusto, funcionará o no funcionará: cuando nos movemos por extremos y no hay grises nos ponemos en los hombros mucha presión y antes de siquiera hablar ya tenemos mil pensamientos en la cabeza y posibilidades de lo que pude o no suceder; entonces ya arrancamos la conversación con dramatismo.
  • Sacarnos los prejuicios: las creencias de “siempre me pasa lo mismo” “nunca consigo a  nadie” “ni valgo la pena” no ayudan a concretar una relación con nadie, al contrario. Debemos empezar a sustituir estas frases por otras de tinte más positivo en la que creamos en nosotros mismos, nos valoremos y confiemos en lo que somos y valemos.

Licenciada Orit Vaisman Bacall
Especialista en Psicología clínica y trastornos de la alimentación
Enfoque sistémico
Mail de contacto: psicologiaytratamientointegral@gmail.com

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