No Me Gusta Que mi Pareja Salga Sin Mi

No me gusta que mi pareja alga sin miCada pareja se constituye de manera distinta, con sus propias reglas y normas; así está establecido para algunas de ellas que no es permitido salir a divertirse sin la pareja; esta “norma” puede estar dada por ambos en la relación y ser compartida o por el contrario ser impuesta por uno sólo de la pareja quién “amenaza” al otro con este mandato diciéndole que de lo contrario la pareja se disolverá.

Cuando la norma es aceptada por ambos miembros de la pareja y se llega  a la misma por consenso no hay problema; ya que por más que a otros les parezca una disparates, una locura, o una postura equivocada; si la misma es aceptada por ambos se trata de un tema interno de pareja, el cuál mucho no podemos hacer, más que respetar.

Sin embargo, cuando estas determinaciones son tomadas por un solo miembro de la pareja y se induce al otro a aceptarlo, aunque éste no esté de acuerdo, diste de esta postura o la rechace; entonces estamos hablando de un problema para la pareja que no va a tardar en estallar.

Generalmente estos pedidos de exclusividad a la hora de salir en las que no se acepta que uno de la pareja asista a ningún evento sin el otro, se deben a temas de inseguridad, baja autoestima y posesividad de alguno de los dos miembros de la pareja.

Esta situación cuando no es aceptada por ambos atenta directamente contra la individualidad de cada uno; contra su libertad, su espacio, su intimidad; su capacidad de ser en función de sí mismo y no de otro.

Así se comienza a crear un círculo vicioso en estas parejas en las que entre más lucha uno de ellos por retener al otro mediante prohibiciones de salidas a solas; el otro más se revela y siente la necesidad de buscar estos espacios de individualidad; generándose entonces todo lo contrario a lo deseado y como se dice coloquialmente “saliéndole el tiro por la culata”.

Creemos que entre más atemos al otro más estará con nosotros; pero sucede todo lo contario; entre más atamos a nuestra pareja, está más lucha por salir de esto, sucediendo lo que más tememos: el abandono, la ruptura, la soledad.

Dejar ser es la mejor regla que puede tener una relación sana y aquélla que siempre debemos buscar; tener nuestros espacios, nuestros momentos, nuestras amistades no implica no amar a otro; no implica no estar comprometidos con otro en la relación. Esto es importante que lo sepamos, para así poder mantener relaciones sanas y estables.

Licenciada Orit Vaisman Bacall

Dejar un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.