Desafiando Mis Propios Limites

“Tengo miedo”, “No me gusta”, “me paralizo cada vez que…”,” no lo puedo tolerar”; estos son solo algunos de los encabezados que suelen definir las situaciones límite en nuestras vidas; aquellas que no sabemos cómo afrontar, que nos detienen, nos bloquean y nos sacan de nuestro eje.

Aprender a identificarlas es necesario para poder trabajar con ellas; debemos primero conocer de qué se tratan, que nos generan, de donde vienen nuestras respuestas hacia estas situaciones, que emociones nos suscitan. Preguntarnos esto es ya una tarea que implica un esfuerzo de voluntad y un querer avanzar; ya que usualmente ante estas situaciones la respuesta suele ser la evasión.

Pero ¿Para qué quiero desafiar mis propios límites? Podría preguntarse alguno de mis lectores. “Yo estoy bien así, llevo años sin inmiscuirme en ciertos terrenos, sin ahondar en ciertas cuestiones, aprendí a vivir sin mencionar, sin presenciar, sin involucrarme en ciertos hechos, para que quiero a  estas alturas volver a tener contacto con aquellas cosas que no me hacen bien”. Tendrías todo el derecho de pensarlo, de cuestionar el artículo, de decidir no darle vuelta a la página y continuar tu vida como lo vienes haciendo.

Pero ¿Qué sería de ti, si lograras superar tus miedos, tus angustias, tus duelos? ¿Dónde estarías si nada te detuviera, si te sintieras libre de culpas, de temores, de recuerdos dolorosos? Podemos optar por quedarnos en el lugar de siempre y aprender a lidiar con el hecho de que hay ciertas cuestiones que no nos hacen bien; podríamos sobrevivir a ellas, alejándonos, agrediendo, evitando, pero finalmente ellas dominarían nuestro accionar, determinarían de que podemos hablar y de que no, hacia dónde puedo proyectar y dónde terminan mis sueños. Al fin y al cabo estaríamos en un ligar de comodidad” que a la larga nos estaría incomodando, restringiendo, un lugar en el que aprenderíamos a maniobrar para no chocarnos en lugar de manejar para llegar a un destino soñado y esperado.

Permitirnos salir de nuestros propios límites es adquirir el poder de lidiar con situaciones fuertes, es aprender a salir de la zona de confort y tomar la decisión de hacerle frente a la vida; de no correr más; de poder pensarnos desde un lugar de protagonistas, donde somos nosotros quienes decidimos sobre nuestro destino y no una circunstancia; no un miedo, no un recuerdo amargo.

La terapia ayuda a ir trabajando estas cuestiones; como todo hablamos de un proceso que debemos transitar, de un camino que es necesario que recorramos; pensar que esto lo lograremos de la noche a la mañana solo traerá mayor frustración. Lo importante es tener la voluntad del cambio, trabajar para ello y estar dispuesto a  desafiar nuestros propios límites.

Licenciada Orit Vaisman Bacall
Matrícula Nro. 64563
psicologiaytratamientointegral@gmail.com

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