Amores que Duelen

Amores que DuelenSolemos asociar el Amor con sentimientos positivos, llenos de vida, de luz, de magia; nos resulta extraño pensar en el amor desde una connotación negativa; de hecho el amor es sinónimo de felicidad, de bienestar, de plenitud… sin embargo cuándo este no es vivido de manera saludable y equilibrada hablamos entonces de un amor patológico, una amor de esos que duele.

¿Cómo son entonces estos amores que duelen? Son celosos, posesivos, violentos, denigrantes, mentirosos, evasivos, fríos, poco comunicativos; pero no siempre fueron así estos amores saben cómo manipularte, enredarte, aislarte y de a poco vincularte con sus formas patológicas de actuar.

Cualquiera de nosotros puede caer en ellos, no estamos exentos, es mentira cuando nos dicen que sólo quienes poseen una baja autoestima, o están en situación de vulnerabilidad caen bajo estos enredos; si bien estas personas están más proclives a dejarse involucrar en este tipo de relaciones nocivas, cualquiera de nosotros puede llegar a éstas  incluso sin dimensionar en el camino que esto les está pasando.

A veces comenzamos con un gesto de nuestro compañero/a, luego un disgusto quizás mayor, otro día un recamo que nos parece inocuo; siempre pensando que tienen razón, que quizás algo hicimos mal; sin embargo al tratarse inicialmente de cuestiones menores no hacemos mucho énfasis en lo que está empezando a pasar, sino hasta que algo mayor sucede que termina por destapar la olla; un grito a pulmón, un insulto claro, un golpe, un teléfono sin contestar por horas o días, un escarmiento excesivo hacia ustedes, algún pedido de aislamiento sobre amigos, familiares, compañeros de trabajo, exigencias con respecto a cómo debería ser tu vestir, tu maquillaje, tus saludos, tus gestos en general.

De pronto lo que parecía insignificante ahora es una bola de nieve difícil de parar y bajo al cuál te encuentras corriendo a más no poder a fin de no ser sepultado por ella. Y te preguntas ¿a mí me está pasando esto? ¿A mí que soy una mujer/ hombre exitoso, que terminé mis estudios, que salí con varias parejas, que tengo una vida equilibrada, que me siento seguro de mí, me quiero, me  valoro? Si, a ti también te puede pasar, el amor no sabe de clases sociales, de sexos, de etnias, de estados psicológicos, el amor nos atraviesa y a veces de una manera patológica, dañina generándonos mucho daño.

Ante estas señales es importante que las entiendas en primer lugar y dejes de ignorarlas, que le des la entidad que merecen y la seriedad que representan. Acto seguido es momento de actuar, intentar salir de esta relación, pero ¿cómo? Como puedas: con ayuda de familiares y amigos, de terapia, de centros de ayuda para casos de violencia de género. No pienses que esta mujer u hombre va a cambiar, que sus acciones son producto solo de un momento de estrés que vivió, o de una situación determinada que se encuentra atravesando y que lo/la tiene mal; si él /ella te dice que va a cambiar no lo creas, eventualmente y con el tiempo notarás que no es así y cada vez te será más difícil salir de este amor que duele.

Comienza por cuidar de ti mismo porque si no lo haces su nadie lo hará. Tienes el derecho a vivir un amor, uno digno y sano, uno que te haga sentir hermosa/o por dentro y por fuera, en el que te sientas cuidada/o, en el que puedas confiar.

Licenciada Orit Vaisman Bacall
Matrícula Nro. 64563
psicologiaytratamientointegral@gmail.com

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