¿Tener una Pareja = Felicidad?

Pareja y Felicidad¿Queremos encontrar una pareja para sentirnos felices? O ¿Queremos hallar una pareja para acompañarnos junto a un otro?

Esta es una muy buena pregunta, a veces pensamos que si estuviésemos de novios o casados con alguien esto nos convertiría en personas felices; que todos nuestros problemas se resolverían en ese momento, de pronto la vida tendría sentido, habría un motivo para reír, para estar bien, para levantarnos todos los días .

Depositamos entonces toda nuestra felicidad en un ser que aún desconocemos y confiamos en que ésta persona nos dará todo lo que necesitamos, vendrá a “salvarnos” de esta vida triste y aburrida que llevamos, de nuestros problemas financieros, de las discusiones con nuestros padres, del trabajo mediocre en el que nos encontramos, de nuestra falta de iniciativa y nuestro poco cuidado personal.

Sería algo así como un héroe que con un beso nos salvaría de todos los villanos y nos llevaría a vivir en un gran palacio, rodeadas de todas las comodidades, en el que jamás volveríamos a preocuparnos por otra cosa que no fuese mantener vivo el amor entre los dos y viviríamos felices por siempre.

Déjame decirte que esto solo ocurre en las novelas, la vida real es otra cosa, nos enfrentamos a otras situaciones, a una historia, a un pasado, a nuestros miedos y limitaciones, cada día es una oportunidad para despertar y hacer algo con respecto a  nosotros mismos, algo que nos haga sentir mejor, que nos ayude a superar los obstáculos que tenemos, que nos libre de ataduras, un día más para buscar el camino hacia nuestra felicidad.

La búsqueda de la felicidad  es personal, si bien la pareja puede nutrirlo y complementarlo no es exclusivamente un campo de ella; es un trabajo individual, cada uno debe trabajar para encontrar su lugar de pertenencia, aquél en el que se sienta bien y sea feliz. Depositar las esperanzas de nuestras miserias en otro no solo es una gran carga para quien llegue a nuestras vidas sino que además nos deja desnudos ante esa nueva persona, no tenemos que ofrecerle, que brindarle, solo tendremos cosas para pedirle y cargas para darle.

Cuando estamos bien con nosotros mismos y nos sintamos felices más allá de si tenemos o no  pareja, recién ahí es cuando podemos fusionarnos correctamente con el otro, ya que es en este momento donde nos sentimos fuertes, optimistas, soñadores, felices y podremos contagiar a quién llegue a nuestras vidas de estos sentimientos, compartir objetivos juntos, brindarle nuestras herramientas al otro y ellos a su vez a nosotros; ayudarnos mutuamente;  la felicidadventonces será una consecuencia de todo ello.

No esperes que un hombre o una mujer venga a solucionarte los problemas que tienen que ver contigo, con tu esencia, tus decisiones, tu historia, tu vida, ellos te podrán ayudar, guiar, acompañar en este camino; pero quién deberá enfrentar estos fantasmas e ir en busca de su propia felicidad eres tú .

Licenciada Orit Vaisman Bacall
Matrícula Nro. 64563
psicologiaytratamientointegral@gmail.com
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