Te quiero y te amo… pero te conozco realmente?

“Fabián y Johana son novios desde hace un año. Se conocieron a través de amigos comunes que los presentaron y desde entonces no han podido estar más de dos días sin verse. Tanto Fabián como Johana, decidieron irse a vivir juntos a un departamento que ambos concordaron en alquilar. Una noche que Fabián volvió al departamento, se encontró con que estaba desordenado y Johana se hallaba en la cama mirando TV , pareciendo ajena a todo ese caos. De inmediato él comenzó a recriminarle a Johana el no cuidar el departamento, con lo cual comenzaron a ensarzarse en una acalorada discusión que finalizó con ella anunciando que daba por finalizada la relación. Al día siguiente siguiente Fabián trató por todos los medios de conversar con Johana pero de nada valieron sus intentos ya que ella se sentía muy ofendida. Al cabo de una semana Johana retornó al departamento y se amigaron. Sin embargo a las pocas semanas surgió otro factor de conflicto que los arrastró a otra discusión todavía más intensa que la anterior. Finalmente concluyeron la relación en medio de acusaciones, peleas y amenazas de llevar el asunto a la justicia.”

¿Qué sucedió con esta pareja que parecía estar muy enamorada? ¿Cómo pudieron concluir de esa forma tan desagradable una relación aparentemente tan sólida?

Fabián y Johana se querían y creían conocerse. Ambos habían apostado fuertemente a un proyecto en común. Pero en su afán y prisa de querer concretar un proyecto, soslayaron ciertos aspectos esenciales que hubiesen evitado ese desenlace.

Numerosas parejas se forman desde el anhelo, las ilusiones y la pasión. Prueban e intentan formar un proyecto común sin conocerse en mayor profundidad. La mayoría de las veces el resultado suele ser lamentable.
Es fundamental tomarnos cierto tiempo para conocer a las personas en determinados aspectos que pueden ser decisivos a la hora de generar un proyecto común como los negocios, la familia o la amistad. Para ello debemos prestar especial atención a tres temas específicos que nos permitirán conocer los valores y la esencia del otro:

A) Enojo: El enojo es una reacción airada ante determinada situación. En su faz negativa es el vómito emocional que efectuamos sobre otra persona que no cumple con nuestras expectativas o demandas. En su aspecto positivo es una reacción defensiva ante alguien o una determinada situación que es injusta y dañina para nuestra persona. Por ello es conveniente que chequeemos si nuestra pareja se enoja seguido, la forma en la que se enoja, si se violenta o es capaz de reconocer sus errores y conversar como un adulto, más allá de la ira que pueda estar sintiendo. Un enojo en una pareja, incapaz de reconocer y hablar al respecto, puede ir creciendo hasta constituirse en un tumor maligno que termina por envenenar la relación. Por otra parte si alguno de los integrantes de la misma tiene marcadas dificultades para conversar a pesar del enojo circunstancial, es probable que el vínculo amenace con resquebrajarse a la brevedad.
B) Dinero: El dinero puede ser un elemento generador de conflictos y presiones en la pareja. Muchas personas proyectan sus frustraciones y emociones negativas en el mismo. Lo que debería ser un medio para disfrutar y compartir con otros, puede terminar transformándose en un fin para dominar y manipular al otro. Por eso es vital observar como se maneja nuestra pareja con el dinero: ¿Es generoso con el mismo o se muestra avaro? ¿Recurre al mismo para presionarnos a que hagamos lo que quiere? ¿Es ética y honesta en su manejo? ¿Realiza contribuciones periódicas para ayudar a necesitados? ¿Se permite disfrutarlo y utilizarlo como un medio de crecimiento para él y los que los rodean? La forma que una persona se relaciona con el dinero nos puede revelar aspectos esenciales de su personalidad. Sepamos observarlo a tiempo.
C) El vino: El vino es un develador de los secretos que celosamente intentamos guardar dentro nuestro al amparo de las personas que nos rodean. Aquellos sentimientos que consideramos inaceptables y solemos reprimir por temor al rechazo de los demás, afloran con facilidad luego de haber ingerido cierta cantidad de vino. Si nuestra pareja es dada a tomar alcohol, es importante observarla bajo sus efectos ya que ello nos puede revelar parte de su esencia. Por ejemplo, si escondiese mucho resentimiento, con seguridad que podría brotar y así sabríamos a que atenernos sin sorpresas desagradables en el futuro.

La próxima vez que estemos pensando en concretar un proyecto de gran magnitud con alguna persona, como podría ser nuestra pareja, reflexionemos seriamente sobre estas sugerencias

La ansiedad de querer concretar un proyecto con otra persona, a quién queremos o admiramos, puede ser un cebo mortal cuando no es precedida con el conocimiento adecuado de su personalidad. Por ello… más allá del amor que sentís por tu pareja, ¿Podés afirmar que la conocés realmente?

Lic. Pablo Nachtigall – Psicólogo y Terapeuta en Bioenergética Transpersonal

Compártelo!Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInPin on PinterestEmail this to someone

Dejar un Comentario