¿Por qué Siempre Elijo Mal?

¿Por qué Siempre Elijo Mal?Cansados de atravesar relaciones fallidas, de ilusionarnos con un nuevo amor y descubrir que nuevamente éste no funcionará, agotados de intentarlo en varias oportunidades sin llegar a un final feliz; nos preguntamos ¿Estaré eligiendo mal?

Claramente algo nos está pasando, ya no sabemos si somos solo nosotros quienes generamos que nuestras relaciones fracasen, o son las personas que estamos eligiendo quienes no son funcionales para una relación o finalmente somos ambos que al no ser compatibles no podemos hacer que la relación prospere.

Lo que nos es claro es que algo anda mal, por alguna razón nuestras relaciones de pareja no están dando frutos, se están desvaneciendo ante nuestros ojos, ya nos sabemos que más  hacer o decir para que esto no suceda nuevamente, pero lo lamentable es que se sigue repitiendo la historia.

Nos decimos una y otra vez ¿por qué estoy eligiendo mal? ¿Por qué me estoy fijando en estas personas que poco y nada tienen que ver conmigo? ¿Por qué sigo dándole oportunidades a relaciones que desde el primer momento estaban condenadas a fracasar? ¿Porqué no puedo escuchar mi voz, mi intuición y alejarme de ciertos hombres/mujeres? ¿Hasta cuándo voy a seguir repitiendo esta historia?

Muchas veces no somos conscientes de las malas elecciones que tomamos en el campo del amor, es solo cuando tocamos fondo que nos empezamos a cuestionar que algo anda mal e indagamos en nuestro ser que nos puede estar sucediendo. Cuando llegamos a este punto estamos agotados, desesperanzados, no sabemos si podremos creen nuevamente en el amor o en el poder estar bien con alguien, nos parece que todos a nuestro alrededor tienen una vida en pareja afortunada pero que por algún motivo esta suerte no nos tocó a nosotros, nos alimentamos por lo que pudo ser y no fue, nos volvemos a replantear aquel amor fallido por el que decidimos no luchar más y ahora creemos que fue un error dejarlo ir; volvemos recurrentemente al pasado, de hecho nos quedamos a vivir en él sin poder dejarlo ir; necesitamos con todas nuestras fuerzas  aferrarnos a algo y no sabemos a qué.

Es un momento difícil, nuestra cabeza da vueltas y vueltas sin parar, pero algo positivo que tiene este momento es cuando por fin podemos hacernos estas preguntas; podemos indagar sobre que nos sucede, sobre el porqué de nuestras elecciones y tratamos de encontrar respuestas; siempre que busquemos caminos estos van a aparecer ante nuestros ojos; siempre que busquemos respuestas éstas vana  llegar, siempre que queramos cambiar, el cambio va a ser posible. Todo depende de la mirada que tengamos, del lugar en el que deseemos estar y de la forma en la que estemos dispuestos a vivir.

Las malas elecciones son producto de falta de claridad sobre aquello que deseamos y sobre quienes somos nosotros mismos y lo que necesitamos, son consecuencia de las “prioridades” que solemos ponernos en la vida, son el resultado de actuar impulsivamente y dejarnos guiar solo por la emoción, por el momento, por el aquí y el ahora.

Para poder tomar buenas decisiones es necesario que primero sepamos quienes somos, que descubramos que necesidades tenemos, que objetivos de vida nos estamos planteando, que tengamos una meta o varias a cumplir y que sepamos por qué camino estamos dispuestos a andar y por cuáles otros no; es importante además que podamos permitirnos entrar a conocer al otro, no solo guiarnos por su apariencia; igualmente redistribuir nuestras prioridades con base a lo que realmente nos es importante nos va a ayudar a organizar nuestra mente y a enfocarnos en lo verdaderamente trascendental.

Por otra parte, las emociones son esenciales pero también nos juegan malas pasadas, debemos poder equilibrar nuestra emoción con nuestra razón, ni guiarnos solo por una ni solo por la otra; aquí es donde está la verdadera tarea del ser; en poder mediar entre lo que sentimos y aquello que sabemos debemos hacer. A veces sentimos que amamos a alguien y en nombre de este amor perdonamos infidelidades, violencia, descuidos hacia nuestra persona; reincidimos en estas relaciones patológicas sin poder cortar definitivamente con ellas. Solo hasta que nuestra razón pueda interponerse en este camino y hablarnos,vamos a poder escucharla y entender:“esta relación no me hace bien, siento que lo amo, pero ¿si esto es amor porque sufro así? ¿ Si esto es amor entonces porque me siento tan miserable? ¿Si esto es amor entonces porque quiero alejarme?, ¿Si esto es amor porque siento que esto no está bien? ¿Si esto es amor porque me pregunto si algo alguna vez cambiará? Quizás no es amor, quizás soy yo, que tengo miedo a dejarte ir, a estar sola/0, que siento que me has hecho tan dependiente de ti que no puedo soltarte; solo ahora puedo tomar distancia y verlo, entenderlo y decirme una y mil veces: Esta historia no la quiero volver a repetir.

Licenciada Orit Vaisman Bacall
Matrícula Nro. 64563
psicologiaytratamientointegral@gmail.com

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