Por qué no doy mi Teléfono cuando conozco a alguien con una App para Citas

Por que no doy mi teléfonoSon las once de la mañana. Tengo mis ojos centrados en el trabajo y un hombre, al que aún no conozco personalmente, me está preguntando como me gusta que me enamoren.

Con tu silencio“, eso es lo que estoy pensando.

Por qué no apliqué mi norma de no dar mi número de teléfono antes de una cita es un misterio. ¿Por qué lo pidió educadamente? ¿Por qué parecía encantador e inofensivo? ¿O era solo por aburrimiento?

Al principio contestaba a sus mensajes de texto con bromas y luego educadamente lo evitaba cuanto intentaba ligar conmigo. Sin embargo, la conversación en torno a mi adoración continuaba. Al poco tiempo pidió hablar por teléfono y llamarme “sexy”.

Al final, opté por acabar con eso y corté con cualquier posibilidad de relación antes de la cita. Tal vez soy demasiado sensible, demasiado literal o, incluso, demasiado autoprotectora. Pero no puedo imaginar cómo podría hacer la transición del sexting a una relación sustancial y seria.

Estoy molesta. Y he intentado acabar con eso gracias a mi norma de no dar mi número antes de las citas. Podemos hablar a través de la app pero hasta que no vea tu cara personalmente, seguramente no vas a tener mi número.

Cuando se trata de citas online, los hombres y las mujeres están en mundos totalmente diferentes. Los hombres parecen estar ansiosos por compartir los números de teléfono antes de una cita. Yo, como muchas mujeres, prefiero esperar por el deseo de proteger mi propia seguridad y evitar el acoso. Esas son las razones principales por las que nosotras nos negamos a dar los números de teléfono.

  • Es simple molestia.

Podrías llamarme. Mucho. Como 116 veces en una sola noche, como le pasó recientemente a una amiga.

  • Imágenes que no son seguras para el trabajo.

Abrir un mensaje de texto y encontrar una imagen de los genitales de un hombre no es motivo de diversión para la mayoría de las mujeres. Tampoco es raro. Según un estudio de Match, realizado en 2016, el 49 por ciento de las mujeres solteras han recibido un mensaje no deseado con una imagen de un pene de un hombre. Cuando queramos verte desnudo, lo sabrás.

  • Hay una aplicación para charlar.

Sí, es la misma aplicación con la que estamos conectados. Puedes escribir y mandar mensajes. Es mucho más seguro que darle a cualquiera mi número de teléfono personal.

  • Miedo a ser perseguidos.

Es una manera de proteger nuestra información porque los números de teléfono pueden dar muchos datos nuestros. Esa búsqueda podría llevar a encontrar más información personal de la que estoy dispuesta a compartir. “Proporcionar un número de teléfono es un riesgo porque es una vía para conectarse físicamente con alguien, tanto si esa persona lo busca o no”, advierte Melissa Hamilton, una estudiante de derecho penal del Centro de Leyes de la Universidad de Houston. “Los que tienen malas intenciones pueden usar el teléfono para obtener mucha más información sobre el individuo”, agrega.

  • Acoso, miedo al acoso y a la venganza.

Para las mujeres, el acoso en las plataformas digitales de citas es algo común. Según una encuesta de Consumers Research, el 57 por ciento de las mujeres y solo el 21 por ciento de los hombres se han sentido acosados alguna vez a través de una app de este tipo. En más de una ocasión he tardado en contestar a un hombre y, a consecuencia de eso, me ha empezado a mandar una multitud de mensajes enfadado. Ya es bastante malo ser llamado con un nombre asqueroso como que, además, tengas que ser agredida verbalmente a través de una aplicación. Despertar con una serie de mensajes amenazantes y violentos no es una buena manera de empezar el día.

  • No puedo bloquearte. No puedo bloquear a todo el mundo.

Una vez, un tipo puso en su perfil: “Si no puedes tener una conversación rápida antes de la cita, deslízame a la izquierda. ¡Siempre puedes bloquearme!“. Ese mensaje ya es estremecedor. Además, bloquear a alguien no es tan fácil. Algunos servicios requieren que cada 60 días renueves el bloqueo y, a veces, tienes que pagar por ello. No puedo bloquear a todo el mundo, y no quiero un número de teléfono nuevo.

Hamilton dice que para aquellos que quieren vengarse por haber sido rechazados, los números de teléfono son una herramienta para victimizar. “Los hombres vengativos han publicado números de teléfono con mensajes del tipo: ‘Llámame: me gusta el sexo duro con extraños y no me creas si me enfado cuando me marques‘”, apunta.

Sin embargo, y a pesar de todos los miedos, podría estar equivocada. En ocasiones anteriores, las conversaciones telefónicas me han ayudado a eliminar nefastos candidatos antes de que nos conociéramos en persona. Según los expertos en citas, es más seguro tener una conversación telefónica antes con alguien que una primera reunión personal. Es más fácil pillar a un impostor por teléfono o por mensaje de texto que en una aplicación.

Sin embargo, insisto. Tal vez reconsideraré mi postura. Tal vez deba tener un número de teléfono para utilizar exclusivamente para esas citas. O tal vez esperaré hasta que vivamos en un mundo sin fotos de penes. Por ahora, me mantengo en mi terreno.

Por Julie Case para el Washington Post.

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