¿Hace falta esperar tanto para embellecer tu vida?

El arte de embellecer la vida es el acto de estar receptivo concientemente en el aquí- ahora a fin de observar, respirar y disfrutar de los múltiples objetos vivos o de la naturaleza que nos rodean. Captar la belleza de algo, sea un rostro, una flor o un paisaje, es un hecho que requiere un cierto estado de receptividad, de lo contrario, la belleza pasa por tu lado y no te mueve un pelo. Cuando estamos inmersos en nuestra mente, obligaciones y dudas, perdemos oportunidades únicas de aderezar neustra vida con condimentos sabrosos.

El acto de embellecer tu vida aumenta considerablemente tu vibración energética, predisponiéndote a un estado emocional positivo que te ayuda a relacionarte con las personas de otra forma. También promueve un estado de bienestar y plenitud que cambia la actitud con la que encaras tu vida laboral o familiar. Podés tener cponflictos de diversa índole, pero al embellecerte, estás inyectándote “dosis de energía limpia y revitalizante”.

¿Cómo es el proceso para embellecer tu vida?
En este caso me referiré a aquellos actos relacionados a la naturaleza que nos rodea.

Cuando pases delante de algún escenario que por alguna razón despierte en vos, un sentimiento de sorpresa agradable, belleza y admiración, detenete a observarlo. Pará unos minutos tu dialogo mental y simplemente observá con todo tu ser.

Mientras vas haciéndolo, respira profundamente. Esto es, inhala por la nariz y exhala por la boca, simplemente observando aquel escenario, elemento que te causa un sentimiento de belleza, placer.

Si estás en un parque y hay flores cuyos colores y aromas, te causan placer mirar y oler, detenete y practicá esto.

Mientras vas respirando, observa atentamente la belleza de ese paisaje o elemento a tu alcance visual. Observa su belleza atentamente, como si eso fuese lo único que tenés en este momento para realizar.

Permitite sonreír mientras haces esto, ya que estás incorporando parte de la belleza y energía de ese elemento a tu propio ser.

Si deseás potenciar el efecto, podés pedir a Dios, el universo, el Tao, o al mismo elemento del que deseas beneficiarte, ayuda para ser sensible y receptivo a su belleza.

Quizás comiences a sentir una vibración en todo tu cuerpo, o en tu cara. Verás que estarás más atento, lucido y despierto, es decir más energético y vivo.

Agradece a la vida por este acto de embellecimiento que te permitiste incoporar.

El arte de embellecer tu vida, es un acto que podés practicar a cada momento de tu vida concientemente. A veces se precisa una guía o ayuda externa, para aprender a desarrollar esta habilidad. Pero una vez instalada en vos, actúa como un potenciador – energizante. Y baña refrescantemente tu capacidad para disfrutar y afrontar los desafíos de tu vida, de otra manera. Probalo.

Lic. Pablo Nachtigall – Psicólogo Clínico

Compártelo!Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInPin on PinterestEmail this to someone

Dejar un Comentario