Despojándonos de Algunos kilitos de Más

Hoy día pertenecemos a un nuevo mundo, uno que se ha ido creando en torno a la “Vida Light”, esta es la palabra que caracteriza este nuevo siglo y todo lo que se encuentra inmerso dentro de él; nos han enseñado a ir dejando de lado todo aquello que no haga parte de esta palabra o sus derivaciones , solemos pensar que este término solo se está apoderando de nuestros hábitos alimenticios , pero lo cierto es que  hoy por hoy esta palabra está definiendo nuestras vidas, nuestras formas de ser y relacionarnos con nuestro entorno, con nuestros seres queridos y con nosotros mismos.

Si bien no estoy en  contra de quienes mantienen una filosofía de vida sana y equilibrada, si me preocupa la dimensión que ha tomado el concepto de mundo “Light” en nuestras vidas, ese deseo constante de vivir livianos, sin ataduras, sin compromisos, la tendencia a eliminar esos “kilitos de más” que nos complican la vida, que nos hacen convertirnos en personas adultas y responsables, que nos hacen mirarnos al espejo y aceptar que ha llegado el momento de madurar.

La sociedad ahora nos invita a despojarnos de todo aquello que pueda resultarnos “un esfuercito de más” , nos enseña que las cosas si no vienen fáciles y rápidas  quiere decir que no eran para nosotros; si los intentos son fallidos, quiere decir que debemos dejar de insistir y aceptar la realidad, si nuestras relaciones fallan no debemos hacer una introspección, sino entender que elegimos mal, que el otro tiene algunos problemitas y que a causa de ello la relación no pudo funcionar ; la sociedad nos muestra que nada es imprescindible, sino que por el contrario somos descartables y reemplazables en cualquier momento.

Esto nos va convirtiendo en “personas light”, en seres que poco nos involucramos con lo que verdaderamente nos pasa, con nuestras emociones y nuestras relaciones;  por eso a menudo nos vemos dejando atrás situaciones que pensábamos nos importaban mucho, personas que juramos amar eternamente, lazos familiares que pensamos estaban realmente consolidados; porque ante los problemas, las personas light nos acostumbramos a abandonar, a evitar , a correr, nos olvidamos lo que implica esforzarnos por lo que realmente queremos,  luchar por nuestros sueños,  y recordar que en la vida lo bueno se construye, se cimienta y se edifica con esmero, compromiso y dedicación.

Está en nuestras manos elegir qué tipo de vida queremos, que tipo de vínculos deseamos establecer, que grado de compromiso queremos y estamos dispuestos a afrontar; depende de nosotros decidir cuáles serán nuestras luchas y que kilitos aún deseamos conservar.

Orit Vaisman
Especialista en psicología Clínica- Sistémica
E-Mail:psicologiaytratamientointegral@gmail.com

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