Construyendo el Amor con Vínculos Sanos

En las relaciones a veces solemos pensar que amar al otro es “convertirnos en esa persona que nuestro compañero/a quiere que seamos” y entonces comenzamos a hacer cambios en nuestra vida, en nuestras formas de ser y pensar, en nuestros modismos y elecciones de vestir para “gustarle” al otro y sentir que lo complacemos; pensando que ello nos va a acercar aún más en la relación y nos va a mostrar que “verdaderamente somos almas gemelas”

Sin embargo, en este intento por “agradarle“ al otro nos vamos fusionando en sus formas de ser, de pensar y actuar dejando de lado quienes somos para convertirnos en quienes desean que seamos; y sin darnos cuenta nos vemos despojados de nuestra esencia, nos vamos desdibujando y perdiéndonos como seres únicos e irrepetibles que somos.

No debemos olvidar que cada uno es un ser autónomo e independiente y que la riqueza de la relación se da precisamente en ese complemento entre nuestras personalidades tan particulares y singulares con las de un otro.

Así, pensamos erróneamente que amar es dejar de ser, es convertirnos en lo que nuestra pareja espera que seamos, cuando en realidad el amor es saber respetar, tolera, aceptar, escuchar, considerar, los pensamientos, sentimientos y valores del otro y construir la relación con ambas formas de ser sin necesidad de anular, restringir o limitar las de mi compañero/a.

Por consiguiente, podemos apreciar que  en la unión de uno más uno no hay dos sino tres participantes: yo, mi compañero/a y la relación que construimos entre ambos; estas tres partes son vitales para una sana unión de pareja y debemos darle igual atención a cada una de ellas ; así cuando estamos constituyendo una relación no debemos olvidarnos de nosotros mismos de quienes somos, que deseamos, que objetivos tenemos, tampoco de quien es nuestro compañero/a, que ilusiones tiene, que necesidades nos ha planteado, que expectativas tiene sobre esta unión y mucho menos de lo que la relación en sí necesita para que funcione, fluya y progrese.

De esta forma el mensaje que quiero transmitirles a ustedes mis lectores es que si bien en el amor y en las relaciones es importante ceder en ciertas cuestiones para que la unión se fortalezca y sea armoniosa, no debemos confundir este “ceder” o este “negociar” con el hecho de “desdibujarnos” “perdernos” o “relegarnos” en la relación; ambas personas que la constituyen son igualmente importantes y deben ser tomadas en cuenta , escuchadas  y valoradas ; sólo de ese modo podremos crear relaciones a futuro con vínculos sanos, fuertes y perdurables en el tiempo.

Orit Vaisman
Especialista en psicología Clínica- Sistémica
E-Mail:psicologiaytratamientointegral@gmail.com

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