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El Amor En Tiempos De Independencia

El Amor En Tiempos De IndependenciaSi hacemos un recorrido por los tipos de relaciones existentes entre hombres y mujeres a lo largo de la historia seguro nos sorprenderíamos muchísimo: “¿cómo puede ser que las mujeres no pudiesen opinar y decir lo que pensaban? “ “Increíble que les eligieran marido”, “¿cómo podían ser madres a tan corta edad?”, “Que injusto como eran castigadas por mirar a un hombre con deseo”; entre otras cosas. Seguramente nos parece extrañísimo el papel que adoptaba la mujer en las relaciones, en las decisiones de pareja, la forma en la que acompañaba al hombre, su manera de vestir, de accionar. Igualmente si estas mujeres observaran el tipo de relaciones que hoy día existen pensarían lo mismo de nosotras; se aterrarían del tipo de comportamiento que podemos llevar adelante, de nuestra capacidad de decisión, de nuestra independencia, salida al mundo laboral, falta de compromiso, relaciones tardías y maternidad nula o postergada, entre otras cosas.

Lo que sabemos y tenemos claro es que el tipo de relaciones que construimos hoy día distan mucho de aquél que nuestros abuelos e incluso padres crearon en su momento; estamos hablando de generaciones distintas y de vivencias que han hecho que las nuevas interacciones de pareja sean muy alejadas a las que nuestros antepasados conocían.

Con lo bueno y malo que esto trae nos hemos tenido que ir adaptando nosotros mismos a estos cambios. Quizás antes el forjar una pareja era más importante, era visto como pilar para pretender a un grupo social, los divorcios eran mal vistos, las mujeres estaban para servir los intereses de sus maridos. Pero por otro lado el nivel de formalidad y compromiso en la pareja era muy alto, la deshonra era algo inaceptable, el casamiento era para toda la vida, el hombre se hacía cargo de su familia desde muy joven y trabajada duro para ello. Existía otro tipo de responsabilidad y desde este lugar la mujer estaba envuelta en un mundo de mayor estabilidad y seguridad en la pareja.

Si bien hoy día tenemos otras ventajas al construir pareja como el hecho de poder elegir con quien queremos estar, si deseamos o no casarnos, ser madres, priorizar nuestro trabajo; etc por otro lado, esta misma libertad e independencia tanto del hombre como de la mujer han ido desplazando el concepto de familia, de crear un vínculo para siempre. Las cosas funcionan mientras que perduran, pero ante la mínima situación todo se desvanece y no hay problema en ello, ya no se lucha por conservar al otro, simplemente si va va y si no adiós te vi; el nivel de compromiso también ha variado primero voy yo y después van los demás, de tal forma que si no funciona para mí no me sirve; no hacemos sacrificios ni nos comprometemos de más. Preferimos mantenernos al margen. Lo mismo ocurre con la maternidad, no todas las mujeres están ávidas de ser madres ni es parte de su proyecto personal; ahora pueden decidir dedicar su vida a lo que quieran: el trabajo, un hobbie o lo que sea.

Esto último si bien ha despertado la liberación femenina y a su vez ha convertido las relaciones en elecciones personales en las que se puede estar o no; por otro lado genera dificultades en el compromiso de la pareja; en el mantenimiento de la misma en el tiempo; se priorizan mucho los deseos personales y se trabaja poco en pos de los deseos de la pareja; la independencia se vive por momentos de manera inadecuada y se entiende como “ si no puedo hacer lo que quiero me voy” y ello está atentando contra la estabilidad y construcción de parejas y formación de vínculos estables y seguros en el tiempo. Ninguno de los extremos es bueno ni la coercitividad ni el liberalismo; encontrar un punto medio en la forma en la que nos desenvolvemos es indispensable y las relaciones de pareja también reunieren de una revisión por parte de sus protagonistas.

Licenciada Orit Vaisman Bacall
Matrícula Nro. 64563
psicologiaytratamientointegral@gmail.com

¿Por qué Repetimos el Mismo Patrón En Las Relaciones?

Por qué Repetimos el Mismo Patrón En Las Relaciones“Sabrina tiene 42 años, hace 5 años que se encuentra soltera, si bien ha salido con chicos durante este tiempo, no ha encontrado una persona con la cual poder dar el siguiente paso y ponerse de novia en una relación estable y comprometida; sus relaciones han sido durante este tiempo más bien fugaces, cortas, así como han llegado sin aviso de han ido sin dar una despedida. Una y otra vez se ha preguntado que ha estado haciendo mal para que sus relaciones no perduren en el tiempo, se ha cuestionado si será su aspecto físico, sus modos de hablar, su profesión exitosa, ya no sabe que más pensar. Lo único cierto es que le está costado mucho esfuerzo y energía mantener sus últimas relaciones y sigue sin entender los motivos por los que estas terminan, solo se repite una y otra vez ¿porque sigo eligiendo este tipo de hombres que no quieren un compromiso o una relación seria?”

La historia de Sabrina no es muy lejana de la realidad que atraviesan cientos y cientos de mujeres y hombres en la búsqueda de parejas estables; se terminan topando con personas que de alguna manera repiten patrones de comportamiento lejos de ser los que realmente necesitan para construir una relación sana en tu vida, pero sin embargo por alguna razón estos personajes siguen tocando a tu puerta y tu continúas abriendo la misma dándoles cabida en tu vida.

Los patrones de comportamiento a los que hacemos alusión en este escrito son muchísimos y variados, por citar algunos, hablaremos de personas infieles, violentas, celosas,  manipuladoras, vividoras, irresponsables, con falta de compromiso, económicamente inestables, entre otras.

La pregunta es ¿por qué? ¿Por qué permiten que ciertos patrones continúen persistiendo en sus relaciones? Para entender que esta situación está haciendo parte de sus relaciones hace falta tener la capacidad de introspección, de indagar sobre quienes estamos eligiendo y por qué, quienes están haciendo parte de nuestra vida en estos últimos años, a quién estamos permitiéndole conocernos y que nos está atrayendo de dicha persona para darle cabida en nuestras vidas; no es sencillo descubrirlo, de hecho, por esto se convierte en parones de comportamiento que permitimos, porque al momento de percatarnos de dicha situación ya han pasado varias relaciones con este denominador en común lo cual nos da un pie para pensarlo, para detenerlos y preguntarnos ¿qué nos está pasando?. Otras veces incluso te es más difícil descubrirlo y son tus amistades o familiares quiénes te marcan estas características de tus ex parejas, quienes con frases como “abre los ojos esta persona nuevamente te fue infiel” “ está aprovechando tu dinero, no te das cuenta? Otra vez tienes a tu pareja conviviendo con vos y solo llevan 1 mes de conocerse… ojo no quiero que te vuelva a pasar lo mismo”, “Veo que no tienes tiempo de salir con nosotras ahora que te pusiste de nuevo en pareja, ¿no quiere que nos veas? Decime la verdad porque con tu ex nos enteramos cuando ya había pasado todo y no quiero que te vuelva a pasar lo mismo”

Hay cierta historia cargada de sucesos negativos que todos llevamos dentro ; algunos la relacionan con temas familiares vividos durante alguna etapa o varias de su vida, otros con situaciones de desplantes o bullying en la adolescencia, otros con dificultades para acoplarse a ciertas reglas y modos que la sociedad imponía en ciertos estadios de su vida otros con desamores que marcaron su vida amorosa; como sea, la vida es un camino y como tal a veces en el medio de éste nos topamos con piedritas, con caminos alternos, con vegetación que nos cubre el horizonte; y cada uno va encontrando la manera de hacerse paso en este pasaje para llegar airoso y continuar el camino elegido. Algunas personas se terminan topando una y otra vez con las mismas piedras, o eligen vías que parecen alternas pero al final siempre acaban por llegar al mismo punto de partida como si jamás hubiesen avanzado. Entonces se preguntan ¿pero qué debo hacer entonces? ¿Por qué a pesar de sentir que he caminado muchísimo, que ya lo intenté todo sigo en el mismo lugar? ¿Qué se necesita para avanzar? ¿Cómo se sale de este lugar y se encuentra de nuevo el camino?

Lo primero es poder descubrir que estás repitiendo historias, si bien son distintas las personas, pareciera que lo que ocurre con ellas tiene muchos puntos en común. Una vez que has podido determinar que hay un patrón de conducta en tus relaciones , lo siguiente y con ayuda de un profesional es indagar por qué estas siendo partícipe de este patrón; entender que hace que continúes permitiendo el ingreso de este tipo de comportamientos en tu vida de pareja. Una vez que esto lo hayas podido conversar con la profundidad y seriedad que merece, podrás empezar a entenderte y decidir darte una oportunidad con otro tipo de personas, sentir que mereces otro tipo de relaciones.

No es un proceso fácil, de hecho es doloroso, te enfrentas a ti mismo, a tus creencias, a tus temores, a tu autoestima, a tu historia personal; pero vale la pena en el momento en el que puedes mirar hacia adelante con optimismo, en el que puedes sentirte dueño/a de tus decisiones y de tu cambio, en el que puedes atrévete a soñar con relaciones hasta hoy impensadas. No temas escucharte, gracias a ello puedes generar el cambio.

Licenciada Orit Vaisman Bacall
Matrícula Nro. 64563
psicologiaytratamientointegral@gmail.com

Escuchar al Corazón ¿No siempre es lo mejor?

Escuchar al Corazón No siempre es lo mejorSolemos recibir consejos a menudo de nuestros amigos y familiares, quienes ante nuestras dudas emocionales nos dicen: “escucha a tu corazón”, sigue lo que este te dicta. Sin embargo la pregunta es ¿Que tan bueno es seguir lo que nos dicta el corazón?

Si bien aprender a escuchar nuestras emociones y darles entidad nos ayuda a superar ciertos traumas y dolores; nos conecta con lo que nos sucede a nivel interno y por supuesto nos invita a conocernos de un modo más profundo; no siempre lo que nos dice el corazón es lo indicado a hacer. Por esto mismo, solemos hablar de las luchas constantes entre la razón y la emoción; entre aquello que nuestro corazón quiere pero nuestra mente nos dice” esto no”.

¿Cómo saber cuándo escuchar a nuestro corazón y cuando a nuestra razón?

Esta es una pregunta muy interesante y a la vez difícil de responder; ya que no existe una regla clara para determinar en qué casos deberías escuchar a tu razón y en cuáles a tu corazón; o en que momentos deberías permitirte ser guiado por tus emociones y en cuáles deberías priorizar tu razón.

Sin embargo podríamos pensar que ante situaciones en las que nuestra integridad, nuestros valores y nuestra vida se pueden llegar a ver comprometidos, la inclinación de nuestras acciones suele ser guiada más por la razón; sentimos la necesidad de pensar, de analizar, de reflexionar lo que está sucediendo y evitarlo, apartarnos haciéndonos consciente de los peligros que corremos o de aquello que estamos sacrificando en pos de alguien.

Sin embargo la ecuación se hace más difícil cuando se trata de tomar decisiones en el plano emocional acerca de si continuar o no una relación; incluso en estos momentos aunque nuestra integridad o nuestros valores se vean violentados nos es difícil pensar y asumir las respuestas únicamente desde el plano racional. La emoción y los sentimientos juegan un papel, fundamental, están presentes continuamente y es ahí donde nos vemos capaces de perdonar lo imperdonable, de callar lo que debimos siempre haber dicho, de soportar lo insoportable, incluso de aceptar situaciones que no sabemos cómo llegamos a acceder.

El amor hacia alguien, la obsesión por continuar una relación, por mantenerla a como dé lugar nos puede conducir a escuchar al corazón en momentos en los que no es conveniente hacerlo y en los que por el contrario la razón debería ganar protagonismo.

No siempre guiarnos por lo que nuestro corazón quiere es lo mejor para nosotros, hay circunstancias que nos invitan a pensar, a detenernos a cuestionarnos y a usar nuestra razón. Por más que sintamos amor hacia alguien, que temamos perderlo, que incuso no sepamos como continuar sin esa persona; cuando podemos tener la lucidez de identificar que esta relación que hoy transitan no es sana, no fluye, hay peleas constantes, agresiones físicas y /o verbales; es momento de escuchar lo que nos dice nuestra razón; de hacer un alto en el camino y peguntarnos hacia dónde vamos con esta pareja, que nos está pasando, que estamos permitiendo, y escuchar a nuestro corazón desde estas respuestas. Esto es aprender a ser responsables, es poder discernir entre aquello que nos conviene y aquello que no por más dolor que ello nos cause aceptarlo, es prevalecer nuestro ser por encima de aquéllos que nos están causando daño; es aprender a decir No, Basta.

Licenciada Orit Vaisman Bacall
Matrícula Nro. 64563
psicologiaytratamientointegral@gmail.com

Cuando El Amor No Llega

Cuando el amor no llegaEl amor es fuente de luz y energía; anhelamos encontrar a ese ser amado que sea nuestro compañero de vida, con quien podamos compartir, disfrutar, reír, llorar. Sin embargo cuando el tiempo nos va pasando y no vemos avances en nuestra vida emocional o al menos no de la manera en la que quisiéramos; un sentimiento de angustia y frustración comienza a apoderarse de nosotros.

Surgen pensamientos pesimistas del tipo: “nunca llegará”, “no nací para estar en pareja”, “esto del amor no fue hecho para mí”, “me quedaré solo/a el resto de mi vida”, “le pasa a todos menos a mí”, “seguramente algo tengo por eso no logro estar en pareja” y así podríamos seguir. La desmotivación es enorme y no podemos pensar que será algo transitorio, que en algún momento cambiará y que este cambio podría ser positivo; que hay alguien del otro lado que también sufre como nosotros y nos está buscando.

Todas estas afirmaciones parecen ridículas, la fe se quebranta y los pensamientos negativos se apoderan de nuestra mente. Escuchamos a nuestros amigos y familiares alentándonos como si se tratara de una carrera en la cual nos falta poco para llegar, se escucha un “va a pasar”, “se puede” “ya llegará”, “tiempo al tiempo”, pero escuchar esto solo nos causa más rechazo; nos sentimos vulnerables ante otros, observados con lastima, carentes de algo y debemos lidiar con estas emociones sumadas a las propias generadas por no encontrar pareja.

En este punto es importante aceptar que podemos estar mal, que está bien sentirnos tristes, frustrados, enojarnos por querer que algo suceda y que no pase. No se trata de hacernos los fuertes y superados, de mostrar que nada importa, que esto no nos afecta cuando internamente estamos hechos pelotas. Afrontar nuestros sentimientos es clave y sano.

Igualmente una vez aceptados nuestros sentimientos es responsabilidad nuestra tomar cartas en el asunto, es decir, accionar conforme a ello; no quedarnos en el plano de la queja, de la víctima a la cual le pasa esto y nada puede hacer, en la posición de “merezco pero miren como me paga la vida, pobrecito/a”. Es deber nuestro encarar la situación, buscar alternativas, encontrar nuevas fuentes de motivación que nos saquen de estos estados de depresión y soledad en los que por momentos nos sentimos.

Como ya lo he mencionado en anteriores artículos la diferencia entre unos y otros no es que a unos cuantos les tocó vivir circunstancias fantásticas y no conocen del dolor mientras que otros les figuró una vida de problemas y desilusiones; todo lo contrario la vida de las personas esta plegada de ambos momentos, pero la diferencia entre unos y otros es la actitud con la que cada uno afronta su vida, su existencia y los desafíos a los que se ve encarando en el camino.

Es momento de elegir tu actitud, de hacerte responsable por ello y ser promotor o no de que las cosas sucedan.

Licenciada Orit Vaisman Bacall
Matrícula Nro. 64563
psicologiaytratamientointegral@gmail.com

¿Cómo saber si “pierdo mi tiempo” con alguien?

Cómo saber si pierdo mi tiempo con alguien.Llegada cierta instancia de la vida quienes desean formalizar pareja y mantener una relación estable junto a alguien quieren tener la “seguridad” de que se toparán con personas afines  a su propósito; con objetivos de vida similares y sueños compartidos. No están más para “boludeos”, para salir por salir, para un touch and go y mucho menos para “perder su tiempo”. Si, esto último es quizás lo que más suelen temer: encontrarse con alguien a quién apuesten, crean que puede existir un futuro, dedicarle años, meses a esa relación y todo para que al final salgan con un “chorro de babas”. A toda costa se quiere evitar esto pero la pregunta es ¿podemos hacerlo? (más…)

Amar Implica Arriesgar

Amar Implica ArriesgarHay quienes dicen que el amor está hecho solo para valientes, para aquellas personas que no temen ser descubiertas tal y como son, que están dispuestas  a salir de su cascarón, a arriesgar mostrando sus sentimientos, a confiar en alguien más fuera de sí mismos, a frustrarse, enojarse y luego volver a sonreír; está hecho para quienes están dispuestos a enfrentar sus temores, sus bloqueos, a desafiarse a sí mismos, para quienes están dispuestos a trabajar por una relación, a entender que nadie es perfecto, para quienes están dispuestos a pasarla bien y pasarla mal, para quienes entienden que el amor pasa por etapas por crisis y pueden bancarlo. (más…)

Amores Sin Compromiso

Amores sin CompromisoHoy día encontrar una persona a la cuál podamos decir “Es mi pareja” parece todo un desafío; en los últimos tiempos pareciera que ponerle rótulos a las relaciones o nombres a quienes la componen fuese todo un delito. Decir “somos Novios” es casi lo mismo que decirle al mundo “nos vamos a casar”, al menos esto pareciera ocurrir en la mente de algunos y algunas personas.

La falta de compromiso entonces inicia desde el momento en el que las cosas no se le llaman por su nombre, o en el que se decide directamente NO ponerle nombre a nada y “fluir” en el tiempo, un tiempo que cada vez se hace más extenso, en el que no hay límites más que el cansancio de alguna de las dos partes que desea avanzar y ante la negativa o falta de respuesta del otro termina abandonando cualquiera que sea la relación que habían construido.

Algunos me dirán que no hace falta ponerle nombre a todo para que sea algo serio, para que le demos importancia, pero la realidad es que esto es solo una excusa, un verso que se ha ido creando para justificar la falta de compromiso con otro. Si no decimos que somos “algo” no me podrás reclamar nada, no podrás exigirme nada, podré hacer lo que quiera, con quien quiera y cuando quiera; al fin y al cabo “no somos novios”, no te debo ninguna explicación ¿verdad? (más…)

¿Dónde Conocer Gente?

Donde Conocer GenteMientras atravesamos nuestra juventud preguntarnos ¿dónde podemos conocer mujeres u hombres? nos   parece muy lejana de nuestra realidad, no solo porque posiblemente ni siquiera nos la hacemos y estamos felices disfrutando la soltería y con amigos, son también porque nos la pasamos vinculándolos todo el tiempo con diferentes personas: en la universidad, el trabajo, en actividades y hobbies que nos gustan, en el gym, con amigos de amigos… etc.

Sin embargo, cuando los años van pasando estas amistades que en un momento eran sumamente cercanas a nosotros de pronto dejan de serlo, cada quien comienza con nuevas rutinas, necesidades, unos se casan, otros tienen hijos, otros se van a  vivir a otros lugares o cambian de barrio, de trabajo, etc y así cada vez nos damos cuenta que podemos contar nuestras amistades con los dedos de la mano. (más…)

¿No pensaste que estoy sol@ porque quiero estar sol@?

¿No pensaste que estoy sol@ porque quiero estar sol@?Estoy cansada de escuchar a mi familia y amigos decirme que estoy grande, que ya estoy en edad de casarme, que no entienden porque aún sigo estando sola, no entienden porque continúo saliendo hasta la madrugada y manteniendo un estilo de vida digno de una “pendeja”… Las discusiones cada vez son más repetitivas, y para serles honesta, estoy harta…

¿Quién les dijo que todas las que estamos solteras nos encontramos a la espera de conseguir pareja? ¿Qué les hace pensar que estoy sola porque algo me falla y no por elección? ¿Quiénes se creen dictaminando mi futuro y decidiendo por mí? ¿Por qué debo soportar que se metan continuamente en mi vida? (más…)

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